CASO RESTOS HUMANOS DIQUE SAN ROQUE









Antes de comenzar a considerar lo actuado como Perito Odontólogo en este resonado caso, que por casualidad fueron encontrados en la misma fecha que los restos de la localidad de Unquillo, que al salir del conocimiento público comenzaron a tejerse conjeturas de toda orden durante la batalla entre guerrilleros y militares, que se transmitían en la sociedad como una verdadera pandemia y al mismo tiempo desvirtuándose, hasta llegar a generarse prácticamente una psicosis colectiva, debido que por esos años transitábamos épocas de desapariciones de personas en el período de la década de 1980, sumándose nostalgias día a día. Y como los cordobeses venimos cargados mentalmente de supersticiones, leyendas, como el caso de la pelada de La Cañada, la Nochera, los fantasmas, la luz mala, hasta se llegaba a decir que después del ofrecimiento de empresas japonesas para limpiar el Dique San Roque que no fue aceptado dicho ofrecimiento que era gratuito por el temor a encontrar cuerpos humanos de los guerrilleros arrojados por los militares.

Todo hacía crecer in mente de algunos hasta llegar a la conjetura de decir que en la noche claras de lunas llenas, veían tirar de los aviones militares a personas con los ojos vendados; era una época convertida sin retacear conceptos en una verdadera guerra con desapariciones de personas, tanto de un lado como del otro. Es decir, la sociedad comenzó a vivir una verdadera tragedia, convertida en torturas, vejámenes de todo orden, raptos, robos, y hasta bombas ubicadas en colegios, iglesias, etc.,, no faltando los oportunistas para hacerse pasar por autoridades y así apoderarse de lo ajeno.

Lo cierto fue que se hacía imprescindible que a través de la justicia se encaminara todo por el sendero como debe ser, cumpliendo con las leyes vigentes y en especial con la Constitución Nacional y leyes establecidas en el país, como también con los convenios internacionales, como el Pacto de San José de Costa Rica, y así llegar a la verdad.

Para lograr tales objetivos es que se decidió en épocas de una incipiente democracia que transitábamos y transitamos en la actualidad, después de unos decretos leyes hoy por suerte anticonstitucionales como el Punto Final y la Obediencia Debida, arribar al esclarecimiento de aquella triste realidad, tanto de un lado como del otro, hoy castigándose los abusos de los militares, mañana quizás de los guerrilleros.

Así fue como la justicia intervino exigiendo una investigación profunda sobre esos restos humanos. Se forma un equipo multi e interdisciplinario como ustedes podrán comprobarlo aquí, del cual tuve el privilegio de haber sido convocado como Perito Odontólogo para la determinación posible de sexo, raza, edad, talla, tiempo de su enterramiento, etc. como lo exigen las autoridades en los casos similares, en un marco de verdadera democracia, aquella que siempre he soñado como participativa e igualitaria, no de mayoría absoluta que huele a dictadura, cumpliéndose estrictamente con la Constitución Nacional y las leyes vigentes.

Después de estas breves pero creo fértiles consideraciones desde el punto de vista histórico y social, que vertimos los hombres de la verdadera democracia, vamos entonces al caso en sí para dejar esclarecido ante la opinión pública que hasta hoy continúan con algunos vestigios de dudas del origen y tiempo de enterramiento de esos restos humanos, a pesar que sucintamente en otra parte de este blog lo he publicado con los planos pertinentes del caso, el cual nos sirve de complemento tanto de los restos del Dique San Roque de los encontrados en la ciudad de Unquillo, en la provincia de Córdoba.

Se hace imprescindible hacer resaltar la verdadera función que debe desplegar el odontólogo cuando se lo convoca como Perito Odontólogo Forense, para evitar confusiones pudiendo arribar a la verdad, porque en esa ocasión Policía Judicial pretendió poner a prueba el alcance del Odontólogo Forense y las fundamentaciones científicas de sus métodos y procedimientos.

Así fue como se me entregaron restos humanos de la localidad de Unquillo, encontrados en la calle San Lorenzo s/n y también restos humanos del San Roque. En los primeros, sólo existían restos óseos y partes del tejido del cráneo, como puede observarse en la siguiente fotografía donde no existían elementos dentarios algunos, y otra bolsa con restos del Dique San Roque, quizás para ponerme a prueba. Algo que era evidente para mí a simple vista, puesto que los restos óseos tenían tierra cuyas características nada tenían que ver con los del Dique San Roque, y sus características de muchas décadas, tal vez menor que las del San Roque.












Es decir, desde el punto de vista de la Odontología Forense no se podía determinar talla ni sexo, solamente la edad, por los fragmentos del cráneo debido a las suturas de los tejidos del cráneo o Sinastosis, que de acuerdo a su consolidación ósea le calculé una edad aproximada de 45 a 50 años; y que no se trataban de restos del Dique San Roque, luego me dijeron como ustedes lo podrán corroborar, que eran restos encontrados en la localidad de Unquillo, y que databan de más de cien años de antigüedad, pudiéndose verificar con el estudio del Carbono 14 y el estudio de geólogos para determinar la tierra adosada a los restos óseos encontrados.

Son éstas las motivaciones que me llevan para insistir una vez más que el Odontólogo Forense debe tener una formación académica universalista y no unilateralizada como se forman hoy en algunas Facultades a sus alumnos.

En el mes de noviembre de 1986, el Director de Policía Judicial Dr. Juan Alberto Mas, de la ciudad de Córdoba, República Argentina, me solicita para participar integrando un equipo multidisciplinario de especialistas y expertos con el objeto de informar sobre los restos óseos encontrados en el Lago San Roque; y con la premura que requería el caso, debido a que ya se había instalado en la sociedad el concepto de que esos restos humanos eran de los guerrilleros arrojados en la época de la dictadura militar. Así fue que con buen acierto para no dejar dudas, se convocó a especialistas en Criminología y Criminalística a una reunión en la calle Independencia 656, en donde el Dr. Mas nos hizo una reseña sobre el caso que deberíamos tratar, y formando un equipo interdisciplinario que quedó constituido con la presencia de los jueces Dr. José Olmos y Santiago Idiarte de Primera Nominación, y el Dr. Hugo Arabel de Cuarta Nominación, para que el señor Rector de la Universidad Nacional de Córdoba Dr. Luis Rébora designara a los profesores de las disciplinas que fueran tributarias de la Criminología y Criminalística, convocándose:

1- Dr. Carlos Alberto Serra, médico antropólogo y físico patólogo.
2- Dr. José Alberto Marcelino, antropólogo.
3- Dr. Pedro Emilio Olivares, Titular de la cátedra de Anatomía de la Facultad de Medicina.
4- Dr. Clyde Collins Snow, antropólogo norteamericano contratado como integrante del equipo argentino de Antropología Forense, y quien escribe, Prof. Dr. Héctor José Ceppi, Profesor Titular de la Cátedra de Odontología Legal, Historia de la Odontología y Economía Odontológica.

Equipo este al cual se le incorporaron los integrantes de Policía Judicial de Córdoba, entre los que contamos:

1- Dr. Alberto Mas, Director de Policía Judicial.
2- Dr. Ronald Dardo Patiño, Director del Departamento Médico Legal.
3- Sr. Sergio Viganó, Jefe de la Sección Planimetría.
4- Sr. Norberto Mendichutti, Director del Gabinete Físico-mecánico.
5- Sr. Horacio Pastor, de la sección Fotografía Legal.
6- Dra. Nélida López, Directora de la sección Químico Legal.
7- Sr. Carlos Ferreira, de Reconstrucción Criminal.
8- Dr. Daniel Romero,
Y al Dr. Julio César Bini, entre otros colaboradores, todos pertenecientes a Policía Judicial, mas los asesores letrados de la Justicia Dr. Rodríguez y Wagner.




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Algunos de los casos investigados
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Al día siguiente, viajamos al lugar del hallazgo, inspeccionamos la zona, y después al regresar, el Dr. Clyde Collins Snow nos interiorizó en una conferencia sobre las parcelas que deberíamos trazar donde se encontraban los restos humanos.







































































Una vez de haber desenterrado los restos óseos, según la numeración de los cuadrantes de las parcelas, se colocaron en bolsas numeradas para el estudio de los mismos, que venían acompañadas de dos manos de cananas, y botones de ostras, sugiriéndonos que se trataban además de otras características de ser livianas, frágiles, igual que los tejidos óseos debido al entierro prolongado, subfosilizados, lo que me exigieron hacer una exhaustivo estudio de los elementos encontrados del Macizo Dento Máxilo Facial de cada una de las 19 parcelas que habíamos determinado y de las cuales, desde el punto de vista de la Odontología Forense, las enumerábamos como podemos observarlas y en cada parcela se le dio las características propias que los tejidos dentarios presentaban. (Ver detalles y conclusiones).

Lo que permitió además sugerir algunas consideraciones que las creía oportunas para el trabajo que estábamos realizando, sobre otras formas de diagnóstico diciendo que en sus comienzos la Antropología le dio énfasis a la Antropometría que con los años se ha destacado su importancia, entre otros estudios como la Cromotografía, la Electroforosis, la Cuantificación de la mineralización de los huesos, específicamente el estudio del Radio Carbono 14 para determinar la antigüedad y el ADN. Todo lo más avanzado que se aplicaba ya en el mundo, sumados a los métodos y procedimientos odontológicos que con la Entomografía Forense y entre todos, contribuir al diagnóstico del tiempo de fallecidos, raza, sexo, talla, etc. que la Odontología Forense sumando a los puntos de calcificación de los maxilares la función de la epífisis, las suturas craneales, la ubicación del agujero mentoniano, el triangulo de regresión y convergencia de los molares, el ángulo mandibular, la cronología de la erupción dentaria, la formación de los ápices de los dientes, la rizoclasia, el signo de Palma y Bello de los primeros molares, sumado a lo solicitado a la Facultad de Odontología de la Universidad de Córdoba para que nos determinaran las zonas vetógenas del país. El estudio de la sínfisis pubiana que nos marcaban la edad del esqueleto, más un sinnúmero de otros elementos de incuestionable valor, con los que contamos los forenses para la determinación de la edad, raza, sexo, talla, a través de tablas odontométricas, todos elementos estos de revolucionario valor en el quehacer de la Odontología Forense. Además de la Ficha Odontológica, donde fueron asentadas el número de las piezas dentarias y sus características morfológicas con detalles de erupción, crecimiento, enfermedades, costumbres, trabajos si existieron, y tiempos de realizados, como una verdadera herramienta indispensable y fundamental para el uso del odontólogo en general, y en especial, con el odontólogo forense, por ser esta una verdadera e indiscutible ciencia tributaria de la Criminología y Criminalística.

Después de haber insertado más arriba algunos de los casos, el plano del dique y las parcelas, incluimos ahora las notas elevadas como conclusión final del trabajo.

PARA EL ESTUDIO EXHAUSTIVO UTILIZAMOS COMO INSTRUMENTOS INDISPENSABLES:
1) Compás de espesor (para los puntos craneométricos).
2) Compás de Martín (para las mediciones craneocefalométricas).
3) Craneómetros para determinadas mediciones craneanas.
4) Calibre de Vernier (para los diámetros dentarios).
5) Regla micrométrica de Boli.
6) Paralelómetros de Chayes o de Brown-Maier.
7) Tornillo micrométrico.
8) Tablas de Odontométricas de Bloise (para la diametrología dentaria).
9) Mediciones según texto de Vicente Vertini (sobre identidad e identificación).
10) Ficha Odontológica de mi autoría propuesta para uso del práctico general. (Ver post Ficha Odontológica).


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